Adriana Morán. – Foto: nuevecuatrouno.com
- Conductora de Autobuses Logroño, advierte de la importancia de los conocimientos de primeros auxilios: “Salvan vidas”
Adriana Morán, compañera de Autobuses Logroño, fue una de las protagonistas de diciembre por su aplomo y decisión, además de acierto, al intervenir cuando un pasajero de Línea 4 de Logroño se desplomó durante el recorrido.
“Poco después de iniciar la marcha, varios pasajeros me alertaron de que un chico se había desplomado. Detuve el autobús y lo coloqué en posición de defensa con la ayuda de un usuario, que le sostuvo los pies en alto”, relató Adriana a los medios de comunicación riojanos que recogieron el suceso.
Tras ponerse en contacto con el teléfono de emergencias, el 112, «les expliqué que el chico estaba inconsciente, que no reaccionaba y que tenía el pulso débil. La operadora me pidió que lo mantuviera en posición de defensa hasta la llegada de la ambulancia».
Adriana conservó la misma calma que muestra cuando se sienta detrás del volante, pero «la respiración del chaval se ralentizaba demasiado, se puso pálido y como muy amarillo». Decidió actuar: “Lo giré muy despacio, lo coloqué en posición de reanimación y empecé a hacerle el masaje cardiaco”.
Tras varios intentos, a punto ya de practicarle el boca a boca, “el chico despertó y yo me emocioné muchísimo”. Después siguió el protocolo, llegaron los servicios de Urgencias y Tomás, que así es como se llama el joven, fue trasladado al Hospital. Solo entonces bajó la adrenalina y “me fallaron las piernas”. “Nunca imaginé que podría reaccionar así», explicaba a los medios riojanos.
Adriana Morán tiene 39 años y lleva 22 viviendo en Logroño, adonde llegó desde su Ecuador natal. Trabaja en Autobuses Logroño desde hace tres años. En la escuela recibió su primera formación en primeros auxilios “que luego he recordado aquí, aunque jamás imaginé que tendría que recurrir a ellos”. Alerta, por ello, de su importancia: “Son conocimientos que salvan vidas”.
No es la primera vez que la intervención del conductor, conductora en este caso, de un autobús salva la vida de un pasajero. Esta vez ha trascendido y otras se queda en la intimidad de los protagonistas. La acción de Adriana coincidió en fecha con la entrega del galardón de Promecal al ‘Mérito Empresarial’ a Jiménez Movilidad’ y nuestro presidente, José Ignacio Jiménez, aprovechó para destacar el gesto de Adriana como ejemplo de la vocación de servicio y atención por los usuarios que marca la personalidad de la empresa y de sus trabajadores.
Adriana Morán, la conductora de la Línea 4, no es una heroína ocasional. Es una profesional responsable y capacitada que puso su corazón y su conocimiento en marcha para devolverle el latido, y la vida, al del joven Tomás.